Silas Martin Bollweg
En la relación entre Dios y nosotros es como en un matrimonio entre hombre y mujer, ambos lados tienen que decirse que sí, de lo contrario no habrá boda. Dios nos dijo sí cuando Jesucristo, la segunda persona de la trinidad, vino a la tierra y derramó su sangre santa por nosotros en la cruz del Calvario, para que podamos ser salvos del infierno.
Él cargó sobre sí mismo la pena que nos corresponde a nosotros, para que podamos ser libres por la fe en su persona y obra, pero cada uno de nosotros tiene que confesarle que somos pecadores y que necesitamos que Él, el Mesías, sea limpiado de nuestros pecados, porque no podemos santificarnos por nosotros mismos. Sin esta confesión y convicción todos viven en rebelión contra el Señor.
Tenemos que pedir la gracia y la misericordia de Dios para recibir un lugar al lado de Cristo en el cielo, ¡eso es esencial! Entonces, si está dispuesto a hacer de Jesucristo su Señor y salvador, puede orarle la siguiente oración:
"Querido Señor Jesucristo, vengo hoy a ti para pedirte que perdones mis pecados y que me hagas tu Hijo. Por favor, sálvame del infierno y llévame al cielo cuando llegue mi hora. Confieso que soy un pecador según tu ley y necesito tu ofrecimiento de sacrificio para limpiar mi corazón de mi naturaleza pecaminosa, no puedo hacerlo por mi cuenta. También perdono a las personas que me hicieron mal. Por favor cambia mi carácter y hazme una herramienta de tu bendición para otros y úsame para construir tu Reino. Por favor, ven y vive en mi corazón a través de tu Espíritu Santo, para que pueda entender y caminar en tus caminos. Por favor, también sana mi cuerpo y rompe cada maldición que quizás haya en mi vida.
¡Confieso ahora que pertenezco a Jesucristo y declaro la guerra contra Satanás y toda fuerza demoníaca! ¡Ninguna adicción o cualquier otra atadura puede destruir mi vida porque ahora pertenezco a Jesucristo! Yo creo eso con mi corazón, lo confieso con mi boca y lo recibo por fe. Señor Jesús, sé que no merezco tu gracia, pero estoy feliz de que me la ofrezcas gratis y abro mi corazón para ti. Por favor protégeme y guíame en tus caminos. Te doy gracias por tu misericordia para conmigo, gloria a tu nombre, Jesucristo, amén".
Ahora que eres salvo Dios quiere que crezcas en sus caminos. Me gustaría darte no solo esta oración de salvación, sino también los consejos útiles para leer la Biblia, porque te dará una comprensión más profunda de las cosas de Dios y guiará tus pasos en esta vida. La Biblia también te protege de las falsas enseñanzas de la iglesia, así que hazte un favor y estudia la Biblia.
Voy a compartirte un par de versículos y el resto te dejo las citas para que busques una Biblia y leas personalmente.
Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre sino por mí (Juan 14:6).
Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios: no por obras para que nadie se gloríe (Efesios 2:8-9).
Otros versículos bíblicos:
Isaías 64:6
Romanos 3:23
Apocalipsis 20:15
Isaías 53
Romanos 10:9-10
Salmos 12:6
Es un misionero y predicador aleman que le ha entregado su vida a cristo. Dedicandose a la predicacion del evengelio y al apoyo de misiones en Cuba.